Plegó con cuidado la hojita de papel, gastada ya por sus manos y el metódico acto de doblar y desdoblar infinidad de veces. La letra, de una caligrafía tosca, le traía añoranzas de un lugar y un tiempo perdidos. Ese pedazo de papel, insignificante para los demás, era su trinchera en aquella guerra invisible que libraba todos los días contra …