Mantenerse en el universo de las infancias durante una década no es tarea sencilla. Los chicos crecen, las formas de jugar cambian y las emociones se transforman. Sin embargo, hay algo que no pasa de moda: la risa genuina, la mirada atenta y el afecto. Eso es lo que han construido Calabaza, Zapallita y la prima Batata a lo largo …






