Domingo tiene 82 años y muchas historias para contar. Su mamá era italiana y su papá argentino, tiene una hija y una nieta de 14 y un nieto de 10 años. Su vida siempre estuvo ligada al campo, desde el trabajo con tracción a sangre de los primeros tiempos, hasta la siembra directa.



De ver cómo nacía AFA Firmat, hasta formar parte del Consejo y estar más de 45 años en la Cooperativa. También jugó al fútbol, en la primera división de Defensores de Chovet, hasta que una lesión lo alejó de su pasión.
Este año fue distinguido por el Grupo de Mujeres AFA Firmat, tanto en la cena del Día del Agricultor, como también a través de un audiovisual institucional donde entrevistaron a Domingo con el propósito de “resaltar a aquellos que hicieron grande el Centro Primario Firmat con su trabajo, dedicación y consecuencia, dejando así, huellas en la historia de la cooperativa”.

En ese contexto, El Correo dialogó con Domingo Giagnorio para conocer su historia y sus sentimientos al ser reconocido como referente de Agricultores Federados Argentinos de Firmat.
“El único trabajo que no hice, que antes se hacía, era juntar maíz a mano. He trabajado con los equipos que labraban la tierra, de tracción a sangre, o sea, con los caballos. Hasta el año 1964, que tuvimos el primer tractor”, recordó Domingo en el comienzo de la charla.


Por Elías Ferreyra







