El incidente, del cual se sospechó de un “ataque terrorista”, ocurrió el viernes 22 de mayo de 1970 a las 23.10 horas en jurisdicción de la localidad de Villada. El tren o convoy, con 41 vagones cisterna que transportaban petróleo crudo, provenía de Palmira (Mendoza) y tenía como destino la Destilería YPF de la ciudad de San Lorenzo.
Los detalles del hecho se publicaron en la edición del jueves 28 de mayo de ese año y es uno de los títulos más importantes de la tapa de El Correo de Firmat, el otro título importante de la portada, se refiere a la gran labor realizada por los Bomberos Voluntarios de la ciudad de Firmat, que combatieron las llamas desde las 23.40 del viernes 22 de mayo hasta las 10 de la mañana del día siguiente sin descanso.


“El desastre ferroviario ocurrido el viernes a la noche en Villada provocó pérdidas millonarias”, afirma el título de tapa que cuya nota describe el impactante suceso ocurrido durante esa noche. “El convoy, debido a la intensidad del tránsito a que se ve afectado dicho ramal, llevaba un atraso de aproximadamente cinco horas cuando pasó por nuestra ciudad a las 22.45 horas y por Villada después, sin que dejara nada entrever que a los pocos kilómetros se produciría el tremendo desastre”.
“Todo ocurrió precisamente sobre un pequeño puente ferroviario, por donde cursa el arroyo Saladillo, donde tras una terrible explosión —que se sintió desde la misma población de Villada, distante 2.000 metros— se descarrilaron 15 vagones, los que fueron casi instantáneamente presa de las llamas, a uno y otrolado del terraplén que tiene unos tres metros de altura, lográndose desprender la máquina con los primeros 23 vagones que se dirigieron hacia Chabás y 3 de la cola con el furgón donde se encontraba el guarda, presa de una fuerte crisis nerviosa”, detalla la noticia.

La magnitud del siniestro requirió la presencia de los Bomberos Voluntarios de Firmat, Casilda y Rosario, entre otras localidades de la región. “El espectáculo dantesco que presentaba el lugar era verdaderamente aterrador, las llamas se podían apreciar de una distancia superior a los 10 kilómetros y el humo que se desprendía ennegrecía aún más la noche”, grafica la noticia de El Correo.
Durante esa noche, la policía debió cortar el tránsito de vehículos sobre la Ruta Nº 33, ya que “el petróleo desparramado en llamas corría por el cauce del arroyo Saladillo y todo se encontraba envuelto en fuego quemando postes de alambrados, la empalizada del puente, postes de teléfonos del ferrocarril y del telégrafo”, describe la noticia y se agrega que recién al amanecer se tuvo una real magnitud del hecho. “El pavimento de la Ruta Nacional 33, quedó ablandado y el puente carretero de Vialidad Nacional que pasa sobre el arroyo Saladillo se resquebrajó en su estructura, por lo que el tránsito de vehículos debió ser desviado, tornándose a la normalidad en horas de la tarde del domingo”, describe la noticia de este medio.

En cuanto a la causa que podría haber desatado las explosiones, la noticia indica que la policía junto a personal jerárquico de Ferrocarril Argentino, realizaron “averiguaciones y análisis tratando de descubrir el motivo de este accidente, no descartándose la posibilidad -siendo ésta quizás la más firme- que todo fué motivado por un atentado terrorista, haciéndose reunir antecedentes, por cuanto todos los materiales que podían servir como prueba, fueron destruidos por la acción del fuego. Si hubiera sido una o varias bombas explosivas podían haber estado colocadas en el puente ferroviario o bien en algunos de los vagones cisternas y en este caso de tiempo, porque no se descarta que se hubiera tenido la intención que las mismas estallaran en la Destilería de San Lorenzo, lo que sí hubiera sido realmente imprevisible calcular los daños que se hubieran registrado”, indica la publicación de El Correo.

Por Elías Ferreyra






