Mientras la ciudad seguía su ritmo habitual de enero, a miles de kilómetros de distancia, un firmatense protagonizó un despliegue visual sin precedentes. Entre el 10 y el 15 de este mes, el cielo de Gujarat, en la India, se transformó en un lienzo de colores y figuras gigantescas para celebrar el International Kite Festival (IKF) 2026. En medio de delegaciones de 50 países y expertos de todo el mundo, se destacó la presencia de Dardo Tacconi, quien representó a la Argentina en el evento de cometas más importante del planeta.
Para Dardo, este presente de escala global es el resultado de una pasión que nació en nuestras calles, en lo que él define como su primera etapa de “descubrimiento”. En diálogo con El Correo, recordó esos inicios con una nitidez emocionante: “Esto comienza en la ciudad de Firmat, cuando tenía 4 años aproximadamente; mi Nona María fue mi primera maestra la cual inició la magia. Una mañana me sorprendió con caña, papel de diario y engrudo y construimos juntos un barrilete tipo cuadrado con cola de trapo de sábanas viejas. Volarlo en el terreno de enfrente de casa fue sorprendente y atrapante”.

Esa chispa infantil se transformó en un “redescubrimiento” durante su pubertad en lo que hoy es sería el barrio La Quemada. “Junto a mi papá y mi mamá construimos en familia una estrella de papel barrilete; me acuerdo que la hicimos de Boca, trabajamos mucho en los detalles con flecos y nos duró una tarde sano porque cuando caía en el descampado el papel se agujereaba con los cardos y yuyos secos”, relató Dardo sobre aquellas tardes en calle Dorrego, en la zona donde hoy se encuentra la Escuela Dr. Pablo Tiscornia.

En esos años, su casa era el lugar de reunión para amigos del barrio como Mauro y Gustavo Argüello, Carlos Céspedes, Iván Porcel, Oscar Fullana, Hernán y Fernando Manavella, Roberto Denari y Cache Distéfano. Tras estudiar en la Escuela de Educación Técnica N° 281 y radicarse en Rosario, un viaje a la costa en 2001 lo dejó definitivamente “atrapado” al descubrir los barriletes acrobáticos: “Vi algo que se movía de manera controlada; si tirabas el hilo izquierdo, doblaba a la izquierda. Compré uno de tela ripstop y varillas de fibra de vidrio; era muy resistente a los golpes, ideal para un principiante, y todavía lo conservo”, explicó sobre el equipo que lo llevó a fundar su actual equipo de vuelo.

Esta evolución técnica es la que le permitió llegar por tercera vez al IKF en India, un evento que este año cumplió su 35° aniversario. “Es un honor ser elegido entre tantos postulantes; en este festival están los ‘Popes’ de los barriletes representando a su país. Hay una camaradería muy buena entre todos; no solo se comparten los barriletes si no métodos de construcción, costumbres religiosas, lúdicas y gastronómicas. Nos compartimos snacks, café o alguna bebida espirituosa, ya que el alcohol está prohibido en Ahmedabad”, detalló sobre la mística del festival.

La propuesta que Tacconi llevó al cielo indio incluyó el espectacular “Ballet” de cometas acrobáticas de doble comando. “El vuelo en equipo es una coreografía con música; los barriletes forman en el aire figuras de rombo o cuadrado que se arman y se desarman de manera coordinada al compás del ritmo”, comentó. Pero la delegación no olvidó sus raíces artesanales: “También llevamos para construir los barriletes tradicionales nuestros, de caña y papel barrilete”, asegurando que la esencia técnica de la región estuviera presente en Asia.

El despliegue incluyó también figuras “gigantes” en 3D que asombraron a la multitud. “Normalmente dejamos en el aire un barrilete tipo ‘Pilot’, que es un tractor de 20 metros cuadrados de superficie velica; el cabo que usamos es de Dinema de 600 kilos al corte, donde en esa línea colgamos adornos inflables. Los más importantes que tenemos son un Pato, Gato, Perro, Oso Panda, Caballitos de Mar, Mantarrayas y Cienpiés”, describió Dardo sobre la logística para sostener estas estructuras bajo vientos de hasta 20 kilómetros por hora.

Más allá de lo profesional, el impacto cultural de caminar por tierras milenarias dejó una marca profunda en el barriletero firmatense. “Lo que me gusta de India es la historia, sus templos, mezquitas y minaretes. Ver las columnas talladas a mano del Siglo VII es admirable, se te pone la piel de gallina”, confesó Dardo, quien destacó que el festival le permite hoy transformar amistades de redes sociales en vínculos reales con colegas de todo el mundo.

A nivel técnico, Tacconi regresó con el reconocimiento de sus pares por su versatilidad en todas las disciplinas. “Las habilidades que desarrollé en estos años son reconocidas: vuelos indoor con cero viento, doble comando, cuatro líneas o estáticos de una línea. Es saber aplicar diferentes técnicas para manipular desde un barrilete de interior hasta uno de 20 metros cuadrados”, afirmó, dejando en claro que el oficio que empezó como un juego de niños hoy alcanza niveles de maestría internacional.
Para concluir su relato con El Correo, Dardo sintetizó el sentimiento de verse rodeado de las banderas del mundo: “Para mí significa orgullo; estoy muy contento de participar y de ser elegido nuevamente. Las capacidades que uno desarrolla hoy tienen su lugar en una de las vidrieras culturales más imponentes del globo”, cerró el hombre que, desde los descampados de La Quemada, terminó conquistando el cielo de la India.

Por Manuel Carreras






