La implementación de la indexación bimestral en Firmat representa un cambio estructural en la relación entre el Estado Municipal y los comercios, diseñado para proteger la recaudación pública (específicamente el DReI ) frente a la inflación, trasladando el riesgo económico directamente a los costos operativos del sector privado. A continuación detallo cómo impacta esta medida en los comercios de la ciudad.
Actualización automática de los “pisos” impositivos. El impacto más directo para el comerciante es el ajuste cada dos meses de los Derechos Mínimos Generales y las Cuotas Fijas del Régimen Simplificado (emprendedores). Esto significa que, independientemente de si las ventas del comercio aumentan o disminuyen por la actividad económica, la obligación tributaria mínima que deben pagar mensualmente sube automáticamente según la fórmula de ajuste. Afecta tanto a pequeños monotributistas (Categorías A a K) como a responsables inscriptos, asegurando que el municipio no pierda poder de compra en sus ingresos fijos.

Composición del índice (el precio del Gasoil en 2026). Para el ejercicio 2026 , la fórmula de indexación se volvió más compleja y vinculada a los costos logísticos, impactando en los comercios de la siguiente modo. 50% por incrementos salariales (FESTRAM): el costo impositivo del comercio queda atado a las paritarias de los empleados públicos. 25% por el IPC (Inflación general): se ajusta por el aumento de precios al consumidor. 25% por el Gasoil Premium (YPF): esta es la novedad de 2026. Al incluir el combustible, el impuesto del comercio se ajusta automáticamente cada vez que sube el gasoil, vinculando la carga tributaria local a los costos energéticos y de transporte.

Traslado del riesgo inflacionario. Los documentos de gestión definen esta política como un “blindaje presupuestario estatal”. Mientras que los ingresos de un comercio dependen de la demanda y la situación del mercado, sus obligaciones fiscales están “blindadas” mediante este índice mixto, asegurando que el Estado municipal mantenga su capacidad de gasto (específicamente en “ayuda social” y sueldos políticos) a expensas de un incremento constante en los costos fijos de las empresas.
Impacto en sectores de alta renta. Las grandes superficies y sectores específicos sufren un impacto mayor, ya que el índice también actualiza bimestralmente los Derechos Mínimos Especiales. Bancos: su piso de $5.800.000 mensuales se ajusta cada dos meses. Supermercados de cadena y telecomunicaciones: sus mínimos (de $1.750.000 y $1.850.000 respectivamente) también sufren este incremento automático, lo que presiona sobre los precios finales de los servicios y productos en la localidad.

En resumen, la indexación bimestral funciona como un mecanismo de transferencia automática de recursos desde el sector comercial hacia el municipio, garantizando que la recaudación local no se licue por la inflación, pero obligando a los comercios a absorber incrementos constantes de tasas basados en variables ajenas a su facturación real.
Fuente: Alberto “Pichon” Marchetti (Candidato a concejal del Partido Libertario en 2025)






