A pesar de la lógica amargura por el resultado adverso en la final de la Copa del Mundo, las calles de las distintas ciudades del país y de la región se vistieron de celeste y blanco para brindar una muestra de afecto inolvidable.
En gratitud a todo lo brindado en el mundial 2026, miles de argentinos salieron a ganar el espacio público no para festejar un título, sino para expresar un profundo y genuino agradecimiento a un plantel que volvió a llevar la bandera nacional a lo más alto del fútbol mundial.


El desenlace deportivo, que favoreció a España, no opacó la huella que esta Selección ha dejado en el corazón de la gente. El ciclo comandado por Lionel Scaloni desde la conducción técnica y liderado por Leo Messi dentro de la cancha construyó un sentido de pertenencia y una comunión con el público que superó el resultado de la final.


En Firmat, las manifestaciones de afecto tuvieron una impronta especialmente emotiva debido al orgullo que representa la figura de Walter Samuel. Integrante fundamental del cuerpo técnico de la Selección, el cual encarna valores que llenan de orgullo a la ciudad.
Banderas flameando, camisetas con la número diez, aplausos sostenidos y cánticos de reconocimiento fueron el paisaje común en espacios públicos de toda la Argentina. En nuestra ciudad, al igual que en los partidos anteriores, la reunión volvió a darse en torno a Plaza Rivadavia.


Por Mariano Carreras






