Romper con la vergüenza, superar miedos del pasado y animarse a dar un paso fundamental hacia el desarrollo personal es la premisa que une a quienes asisten diariamente al CAEBA. En un clima donde priman la empatía y el compañerismo, el centro educativo N.º 262 demuestra día a día que la educación primaria para jóvenes y adultos es un espacio de integración y afecto.
Para Sabrina Guerreño y Mariana Yeri, este año significó el comienzo de una etapa bisagra. Sabrina, a punto de egresar de 7.º grado, recuerda que durante mucho tiempo la invadió la duda antes de inscribirse. “Tuve vergüenza durante muchos años, pero decidí animarme para cerrar un ciclo. Acá encontrás una contención única y a las docentes que te animan a seguir creciendo para luego continuar en la secundaria”, expresó con emoción ante la cámara de El Correo.
Por su parte, Mariana, quien solo había podido cursar hasta 4.º grado durante su infancia, remarcó la importancia del apoyo mutuo entre compañeros y la guía permanente de los profesores: “Le contaba a mi mamá las ganas que tenía de arrancar. Hoy me va muy bien, si no entiendo algo nos ayudamos entre todos”.
La jornada escolar, que se extiende de 18.45 a 21.45 horas, combina contenidos de Lengua, Matemática y Ciencias. Sin embargo, el principal atractivo para estudiantes como Marcelo Daniel Zariaga trasciende lo estrictamente académico. “Es un lugar hermoso de integración. Lo que más me motiva es el ambiente, los compañeros y la ayuda diaria”, destacó.
La docente titular del espacio, Alejandra Aguilar, contó que el CAEBA está diseñado para adaptarse a las vidas de sus alumnos, permitiendo el ingreso de personas desde los 14 años en adelante agrupadas en tres niveles de aprendizaje.
“Al ser una modalidad para adultos, comprendemos que muchos trabajan. Por eso existe una gran flexibilidad horaria y la opción de trabajar con cuadernillos en el hogar. No hay presiones, respetamos los tiempos de aprendizaje de cada persona”, explicó Aguilar.
Sumado a esto, dijo: “Somos una familia donde todos aprendemos de todos. La vida a veces no permite terminar la primaria en el tiempo convencional, pero esta oportunidad siempre está abierta”.
Una red educativa con proyección de futuro
El centro N.º 262 no trabaja de forma aislada. En la ciudad de Firmat funcionan cuatro centros pertenecientes al Núcleo N.º 10031 (dos en turno tarde y dos en turno noche), que a su vez integra a instituciones de localidades vecinas como Melincué, Chovet y Chañar Ladeado.

Además, para garantizar que el egreso no sea un punto final, la institución cuenta con docentes de integración y articulación que acompañan a los estudiantes en su paso hacia la Escuela de Enseñanza Media para Adultos (EMPA).
Con las puertas siempre abiertas, el mensaje de la comunidad del CAEBA es unánime y claro: no hay edad ni límite de tiempo para volver a estudiar. Solo hace falta dar el primer paso.
Reconocimiento y gratitud
En el marco de esta importante labor, la docente Alejandra Aguilar expresó su profundo agradecimiento a toda la comunidad educativa que hace posible el funcionamiento diario de la institución y mencionó a la responsable zonal, Patricia Pace, al Coordinador, Catriel Gonzalez, y a la directora de la Escuela Nº 158 “Dr.Jacinto Fernández”, María Laura Azcona, que brinda el espacio.

Por Mariano Carreras







