La Asamblea General Constituyente del Año XIII fue convocada el 24 de octubre de 1812 e instalada formalmente el 3 de enero de 1813, con el propósito de representar a las Provincias Unidas del Río de la Plata y sentar las bases de la organización nacional. 

A nivel social, judicial y político, la Asamblea impulsó reformas de corte liberal y humanitario que marcaron un avance significativo, como la abolición de servidumbres indígenas. El 12 de marzo de 1813 declaró la igualdad de derechos de los indios, derogando expresamente la mita, la encomienda y el servicio personal. Otra medida muy importante fue la sanción de la libertad de vientres (libertad para los hijos de esclavos nacidos a partir de entonces), y la libertad para los esclavos que ingresaran al territorio. Aprobó, además, la oficialización del Himno Patrio, consagrando la libertad de exportación y comercio de cereales, y promoviendo la creación de escuelas militares y facultades de enseñanza.

LPF Planes de Salud

A pesar de su importante obra legislativa, la Asamblea estuvo hegemonizada por una fuerte tendencia centralista impuesta por Buenos Aires. Aunque en sus estatutos se afirmaba reconocer la soberanía de los pueblos, en la práctica la dirigencia porteña rechazó de plano la adopción de un sistema federal.

El momento de mayor tensión ocurrió el 11 de junio de 1813, cuando la Asamblea rechazó la incorporación de los diputados de la Banda Oriental enviados por José Gervasio Artigas. Dichos representantes traían las históricas Instrucciones del Año XIII, que exigían la declaración inmediata de independencia, y la constitución de una república bajo la forma de Confederación de Provincias con igualdad de derechos. La negativa a admitir a los delegados orientales y la posterior decisión de calificar a Artigas como “traidor” por pretender la Federación profundizaron el conflicto con el Litoral, y aceleraron el quiebre de las provincias con el gobierno central.

LPF Planes de Salud

Santa Fe se incorpora a la Liga de los Pueblos Libres liderada por José Gervasio Artigas recién a comienzos de 1815, participando en la Asamblea enviando a uno de nuestros mejores exponentes: el Padre José de Amenábar.

Nació este ilustre comprovinciano en Santa Fe el 19 de marzo de 1784. A temprana edad obtuvo los títulos de Doctor en Leyes y Teología en la Universidad de San Felipe, en Santiago de Chile. Tras el estallido de la Revolución de Mayo de 1810, se unió de inmediato a la causa de la independencia. Entre 1812 y 1813 se desempeñó como cura interino en la Iglesia Matriz de Santa Fe y capellán del cuerpo de Blandengues.

A comienzos de 1813, el Cabildo y los electores de Santa Fe eligieron por unanimidad al Padre Amenábar como diputado ante la Asamblea General Constituyente. El 14 de febrero fue aclamado por el pueblo en la Plaza Mayor e incorporado al cuerpo legislativo en Buenos Aires el 23 de febrero de 1813, tras prestar el juramento.

LPF Planes de Salud

Fue designado miembro de la Comisión Civil de Justicia y llegó a ocupar el cargo de Vicepresidente de la Asamblea del Año XIII. Además, formó parte del grupo de doce clérigos legisladores que aportaron fundamento jurídico y doctrinal al proyecto emancipador. Transmitió el reconocimiento oficial del Cabildo santafesino a la soberanía del cuerpo legislativo y notificó la victoria del Ejército del Norte al mando de Manuel Belgrano en la Batalla de Salta.

Participó en los debates sobre la causa del obispo realista de Salta, Nicolás Videla del Pino, y respaldó la abolición del Tribunal de la Inquisición, restituyendo a los ordinarios eclesiásticos las facultades canónicas. 

Impulsó con denuedo, desde ese lugar de poder, la creación de dos escuelas primarias en la ciudad de Santa Fe, gestionando ante los diputados la revisión de los fondos de la Junta de Temporalidades y recursos municipales para financiar su infraestructura.

Actuó como hábil diplomático y estrecho colaborador del gobernador Estanislao López, integrando junto a Domingo de Oro una misión de paz para frenar la guerra civil entre Facundo Quiroga y  José María Paz. 

La misión de paz entre el caudillo riojano y el general unitario cordobés fue una gestión encomendada por el gobernador de Santa Fe, de quien el Padre Amenábar fue un estrecho colaborador y hombre de consulta espiritual.

Dice en relación a este tema, José Luis Busaniche en carta a Ricardo Caballero:”Al General Paz, que en el interior levanta la bandera del unitarismo, amparado en el sacrificio de Dorrego, se dirige también en una misión conciliadora y encomienda esa misión a dos personalidades ilustres de la historia del país: José de Amenábar y Domingo Oro, el sanjuanino tan loado por Sarmiento”. La tratativa diplomática fracasó. Esto derivó en la continuidad de las confrontaciones armadas y en la prolongación de la desorganización nacional hasta 1853.

Después de participar activamente en la frustrada Asamblea del Año XIII, representó nuevamente a su provincia en el Congreso General entre 1824 y 1827. El debate contra la Constitución Unitaria de 1826 en el Congreso General, estuvo marcado por la resistencia de los sectores provinciales frente al proyecto centralista de Buenos Aires.

Amenábar, de arraigada convicción federal, rechazó las pretensiones de los unitarios y abogó por una forma de gobierno que respetara la autonomía provincial. En esta postura de rechazo estuvo acompañado por Manuel Dorrego.

 Durante sus intervenciones, cuestionó al denominado círculo rivadaviano por haber saboteado la asamblea que el general Juan Bautista Bustos intentó reunir en Córdoba en 1821 para organizar constitucionalmente al país. En el recinto del Congreso, el sacerdote santafesino lamentó la postergación de la organización nacional expresando: “¡Ah! Si no hubiéramos pasado este período inmediato sin constitución; si cuando las provincias fueron invitadas al congreso en el año 21, se hubiese procedido a constituir la nación, tal vez no se indicarían hoy tales ocurrencias preventivas. Se frustró entonces esa general y fundamental organización del Estado…”.

La postura sostenida por Amenábar y los diputados federales, reiteramos, encarnaba el reclamo de las provincias por participar en igualdad de condiciones en la gestión del gobierno común, rechazando el centralismo porteño.

 En materia educativa, nuestro biografiado concibió y ejerció como primer rector del Instituto Filosófico y Literario de San Jerónimo, la primera institución de enseñanza superior de Santa Fe. La institución constituyó el primer establecimiento de nivel medio en nuestra provincia. Amenábar asumió la conducción directa del establecimiento al convertirse en su primer rector.

Este proyecto dio continuidad al interés por la instrucción pública que ya había manifestado en 1813, cuando solicitó a la Asamblea la creación de escuelas primarias financiadas con fondos de la Junta de Temporalidades y del municipio, como explicamos anteriormente.

José de Amenábar asumió y ejerció la máxima responsabilidad ejecutiva de la provincia como gobernador delegado de Santa Fe en varias oportunidades. En diversas ocasiones se desempeñó como gobernador delegado y asesor político de los mandatarios santafesinos hasta su muerte, ocurrida el 8 de mayo de 1863.

Por último y agradeciendo la información sobre el eminente santafesino que me proporcionó mi amigo y gran historiador Julio Rodríguez, el desempeño eclesiástico de José de Amenábar en Santa Fe combinó labores pastorales, capellanía militar y celebraciones litúrgicas de relevancia comunitaria: tras el fallecimiento del vicario de la ciudad, quedó a cargo como cura interino en la Iglesia Matriz de Santa Fe.

Asumió la Capellanía del cuerpo de Blandengues de la provincia desde el 26 de febrero hasta el 20 de septiembre de 1812, momento en que esta función fue suprimida. Tras ser elegido diputado para la Asamblea del Año XIII, cantó el tedeum en la Iglesia Matriz en acción de gracias junto al pueblo congregado en la Plaza Mayor.

Su destacada presencia política e institucional en la provincia llevó a que una localidad del departamento General López, en el sur santafesino, fuera bautizada con su nombre en su memorable memoria.

Por Gustavo Battistoni
(Politólogo y escritor firmatense)

Abrir mas artículos relacionados
Abrir mas en  Historia
Comments are closed.

Ver tambien

El canto colectivo se celebra en Firmat con un Encuentro Regional de Coros de la Tercera Edad

Este domingo 4 de octubre, a partir de las 17, Firmat será sede de un Encuentro de Coros d…