La iniciativa que es impulsada por el Grupo de Jóvenes de AFA Firmat, tendrá lugar el viernes 12 de septiembre a las 21 horas en Newen Eventos. Los interesados pueden reservar su lugar comunicándose con Francisco al 3465-598747; con Ulises al 3465-669658 o con Tomás al 3465-431578.
El servicio comprende una entrada de empanada y tabla de fiambres, plato principal de ravioles libres con salsa bolognesa, vino y gaseosas, postre helado y mesa dulce. Además, durante la noche se realizarán varios sorteos


El Día del Agricultor en Argentina
Se celebra cada 8 de septiembre en reconocimiento a la labor fundamental de quienes trabajan la tierra y contribuyen al desarrollo del país. La elección de esta fecha tiene un profundo significado histórico, ya que conmemora un hecho que marcó el inicio de la agricultura moderna en el territorio argentino.
La reseña histórica se remonta al 8 de septiembre de 1856, cuando se fundó la primera colonia agrícola organizada del país: Esperanza, en la provincia de Santa Fe. Esta iniciativa, impulsada por el entonces presidente Justo José de Urquiza y gestionada por el empresario Aarón Castellanos, buscaba fomentar el desarrollo productivo y poblar tierras deshabitadas.

A esta colonia llegaron inmigrantes provenientes de diversas naciones europeas, principalmente de Suiza, Francia y Alemania, que se asentaron y comenzaron a trabajar la tierra. El éxito de Esperanza, donde se produjo principalmente trigo, maíz y otros cereales, sirvió como modelo y sentó las bases para la posterior expansión de la agricultura en el país.

Con el tiempo, la agricultura se consolidó como uno de los pilares de la economía argentina, y en 1944, el gobierno nacional oficializó el reconocimiento a los trabajadores del campo. Mediante el Decreto N° 23.317, se declaró el 8 de septiembre como el Día Nacional de la Agricultura y del Productor Agropecuario, en un claro homenaje a aquel hito fundacional de la Colonia Esperanza.

En resumen, el Día del Agricultor en Argentina no solo celebra la labor diaria de los productores, sino que también recuerda la historia de un sector que, desde sus inicios, ha sido un motor clave para el progreso económico y social de la nación.

Por Elías Ferreyra





