Queridos cooperadores:
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento por toda la atención que han tenido con la escuela Evita y sobre todo con nosotras, las docentes. Durante muchos años entregaron horas de su tiempo familiar para ayudar a la institución y pusieron lo mejor de sí para el beneficio de todos los estudiantes.
Gracias por el tiempo, por las ideas, por los cambios positivos, por estar presentes en cada obra que necesitaba nuestra escuela.

Gracias por el respeto que tuvieron para con nosotras.
Gracias por el trabajo arduo que se reflejó en cada rincón del establecimiento, dando color a las aulas, a los pasillos, calorcito a los fríos inviernos y un toque de frescura en el verano y tantas cosas más que no hace falta decirlas porque están a la vista. Fueron un pilar fundamental de esta comunidad educativa.

Durante estos años compartidos supieron transformar la solidaridad en acción. Son un ejemplo de trabajo en equipo para toda la comunidad.
Gracias, simplemente, gracias. Los vamos a extrañar muchísimo porque con ustedes la escuela se sentía familia, calor de hogar, un gran equipo que no aflojó ni en los peores momentos.

Muchísimas gracias a Macarena Ferreyra, Guillermo Bravo y Mary Ferreyra.
El equipo de la Evita siempre los va a tener en nuestros corazones.







