Este 27 de agosto se cumplen dos años del fallecimiento de Norberto Luppi, un nombre que resuena con orgullo en Firmat. Norbi nos dejó a los 87 años, pero su legado y su profundo amor por la ciudad siguen presentes en cada una de sus obras.
Durante toda su vida fue un enamorado de su aldea. Comenzó a pintarla desde muy joven y, con el paso de los años, sus pinceles llevaron la esencia de Firmat a distintas partes del mundo. Pese al alcance de su talento, siempre mantuvo una marcada humildad: sostenía que los reconocimientos que obtenía no eran suyos, sino de “todos los habitantes de Firmat”.



Ese vínculo con su tierra tuvo hitos concretos. En 2004 fue declarado Ciudadano Ilustre y dejó una huella permanente al diseñar el escudo oficial que representa a la ciudad.

Además, antes de su partida, donó parte de su obra personal al Museo Municipal de Firmat para garantizar que su trabajo permanezca al alcance de las futuras generaciones.
A dos años de su fallecimiento, su arte continúa hablando desde cada lienzo, recordando la belleza de Firmat a través de los ojos de quien más la amó.


Por Mariano Carreras






