En el marco del Día del Libro, El Correo dialogó con Andrea Villán quien es la bibliotecaria de la Asociación Biblioteca Popular “Nosotros” de Firmat desde hace más de 35 años.
Su vínculo más fuerte con los libros comenzó a los ocho años, cuando la falta de material de lectura en su hogar motivó a su madre a llevarla a la Biblioteca. Allí, de la mano de María Angélica “Mari” Giordano, encontró no solo una colección de textos, sino un segundo hogar.

Entre la importante cantidad de obras que han pasado por sus manos, Villán destacó un vínculo especial con Anne la de Tejas Verdes. El clásico de Lucy Maud Montgomery, recientemente popularizado por adaptaciones televisivas, es para la bibliotecaria una pieza de relectura constante.
En esta obra -aseguró- la autora tiene la capacidad de transmitir la belleza del paisaje y una profunda sensibilidad poética a través de la prosa, elementos que la siguen conmoviendo tanto como en su primera lectura.

En su experiencia frente a la Biblioteca Popular “Nosotros”, Andrea observa tendencias marcadas en el interés del público local. Durante las últimas dos décadas, la novela histórica romántica ha liderado las preferencias, impulsada por referentes de la literatura nacional como Cristina Bajo, Florencia Bonelli, Gloria Casañas y Andrea Milano.
Junto al género romántico, el género policial completa el podio de lo más solicitado por los socios que asisten regularmente a la sede.
Respecto al perfil de los lectores, Villán señaló que, si bien existe una paridad notable, persiste la costumbre de muchas mujeres de retirar libros para sus esposos. Sin embargo, celebra la creciente afluencia de jóvenes y adolescentes.

Para quienes se inician en la lectura, su enfoque es personalizado: indagar en los gustos y emociones de cada chico para recomendar desde la fantasía de Harry Potter o El Señor de los Anillos hasta clásicos juveniles modernos.
Andrea subrayó la evolución del mercado editorial, destacando que la actual diversidad de literatura juvenil ofrece herramientas de identificación que no existían para las generaciones anteriores, criadas bajo la sombra de clásicos como Verne o Salgari.
Para Andrea Villán, el libro trasciende el objeto físico y la biblioteca supera su función institucional. En sus propias palabras, este entorno representa su casa y su lugar de contención, un espacio fundamental que constituye el eje de su vida y su identidad profesional en Firmat.

Por Mariano Carreras






