La conmemoración de una nueva jornada nacional de “Ni Una Menos” llega en medio de una profunda conmoción social, marcada por una sucesión de femicidios aberrantes que en los últimos días volvieron a sacudir al país. En ese escenario de urgencia y dolor, Fabiana Morón, mamá de Julieta del Pino —la joven asesinada en Berabevú en julio de 2020—, dialogó con El Correo sobre la impotencia de ver que la historia se repite y la necesidad de sostener la lucha en la región.

“Son fechas que se sienten de forma diferente, porque a Juli la recuerdo todos los días, pero son fechas donde todo el mundo está movilizado, compartiendo imágenes de Ni Una Menos, donde todos recuerdan a las víctimas”, expresó Fabiana, remarcando que en este contexto los sentimientos están a flor de piel en su hogar.

Para Morón, el impacto de estas jornadas se habita desde un lugar de compromiso continuo. “Se siente con mucha emoción de poder seguir, de poder estar, de poder visibilizar, de seguir en la lucha, de seguir concientizando. Se vive así, con mucha emoción, con mucha responsabilidad y con mucho amor, sobre todo. Con mucho amor recordándola a Juli y a todas las víctimas de violencia”, manifestó.

Asimismo, reflexionó sobre cómo el flagelo golpea de igual manera en el interior, demostrando que ninguna comunidad está a salvo. “Lo que pasó con Juli te demuestra que puede pasar en cualquier lado, que ninguno está exento de que le pase, que le puede pasar a cualquiera, con la persona de tu entorno que menos te la imagines. Porque hay una estadística que la mayoría de los femicidios son cometidos por gente cercana a la víctima”, advirtió.

Al evaluar el panorama en el sur santafesino tras estos casi seis años, la coordinadora del Punto Violeta de Berabevú señaló las dificultades que persisten en las localidades de la zona. “Tratamos de seguir concientizando en estos casi 6 años que pasó lo de Juli, pero es muy difícil porque es un tema tabú la violencia de género, es un tema que no convoca, es un tema muy difícil”, admitió.

“Al principio, cuando pasó todo, todo el mundo estaba movilizado, como pasa siempre; después, con el tiempo, eso se va apagando, y es un tema que cuesta mucho hablarlo. Cuesta mucho la convocatoria cuando hacés algo sobre violencia, pero, bueno, seguimos tratando de cuidar a nuestras nenas, a nuestras adolescentes”, sostuvo Fabiana, agregando con crudeza: “No creo que haya cambiado mucho desde que fue el femicidio de Juli, lamentablemente todo esto sigue cada vez peor”.

El impacto por el femicidio de Agostina Vega

Esa falta de avances e impunidad institucional se reitera ante hechos de enorme repercusión nacional, como el reciente femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en la provincia de Córdoba. “Es un caso muy impactante, muy fuerte. Lo seguí minuto a minuto cuando desapareció… hasta que citaron al padre, ahí ya nos dimos cuenta que la habían encontrado, lamentablemente, desmembrada”, relató.

El horror del caso caló hondo en la mamá de Julieta, reabriendo heridas directas de su propia vivencia. “Te remueven muchísimas cosas en tu interior. Se reviven muchas emociones, muchas imágenes. El ver a los perros, el acordarme de cuando los perros buscaban a Juli”, confesó Morón, quien además cuestionó con dureza el juzgamiento social hacia la víctima y su entorno.

“Fue mucho el ensañamiento con esta nena, mucho el juzgamiento con esta nena, con su mamá… nunca se juzga directamente al femicida. Y nadie piensa en el monstruo al que le habían dado libertad cuando ya había abusado y privado de la libertad a otra mujer, y la justicia lo dejó libre porque pagó 5 millones de fianza. Juzgan a la víctima y juzgan al entorno familiar. Y me parece que estamos errados”, enfatizó.

Actividad en Berabevú: “Semillas de Memoria”

Como respuesta constructiva frente al dolor y ante la necesidad de sacudir pensamientos en la comunidad, el Punto Violeta presentará este viernes 5 de junio, a las 14 horas, un conversatorio y una muestra artística en la Sociedad Italiana de Berabevú que expondrá 180 fotografías de víctimas, incluyendo los rostros de Julieta del Pino y Chiara Páez.

“Es una muestra para concientizar, para crear conciencia, para mantener viva la memoria de nuestras hijas, para que la gente entienda y vea que no son solo fotos. Para saber que atrás de esas fotos había sueños, había proyectos, había familias, había mamás que nos quedamos esperando a nuestras hijas, había hijas con muchísimos sueños y deseos de ser alguien en la vida. La gente tiene que tomar conciencia que no son solo números ni estadísticas, son nuestras hijas, nuestras madres, nuestras hermanas. Ellas existieron, ellas fueron”, concluyó Fabiana.

La jornada en la Sociedad Italiana finalizará con la intervención de un mural gigante compuesto por semillas confeccionadas y cosidas por los propios familiares de las víctimas de la región, uniendo el arte y el reclamo bajo la consigna de que solo muere quien es olvidado.

Por Manuel Carreras

Abrir mas artículos relacionados
Abrir mas en  Actualidad
Comments are closed.

Ver tambien

Ni Una Menos Firmat llamó a concentrarse este miércoles en el Paseo Rodolfo Walsh

El colectivo Ni Una Menos Firmat convocó a la ciudadanía a participar de una concentración…