Firmat lleva ese nombre como homenaje al Ingeniero que tuvo a su cargo la obra del ferrocarril que unió Rosario con San Urbano. En el marco de un nuevo aniversario de la fundación de la ciudad, el historiador firmatense Carlos Bleynat nos acerca a la figura de Ignacio Firmat.

Ignacio Firmat nació el 1° de agosto de 1837 en Santander, España.

Habiéndose recibido como Ingeniero Industrial en 1859 trabajó en los Ferrocarriles de esa Nación ocupando importantes cargos hasta 1872.

Firmat llegó a la Argentina en 1873 como diplomático agregado a la Legación española. Durante su residencia en Buenos Aires publicó importantes estudios relacionados a su profesión y actuó en innumerables instituciones educativas y culturales.

Tuvo una importante labor como ingeniero dedicada a los Ferrocarriles Nacionales en el ámbito de cargos oficiales, así como en el de empresas privadas.

En 1882 fue nombrado Ingeniero Jefe y Gerente General del Ferrocarril Oeste Santafecino (así denominado originalmente) de Carlos Casado.

La eficiencia y honestidad con que desempeñó la función lo constituyeron en hombre de absoluta confianza de Casado quien lo reconoce bautizando con su nombre a la Estación de ese Ferrocarril en la zona donde posteriormente surgiera el pueblo, hoy ciudad que también lo adoptaron.

Alrededor de 1890 la empresa comenzó a tener dificultades económicas que se fueron agravando hasta que en 1900 al no poder hacer frente a sus deudas, fue transferido al Ferrocarril Central Argentino.

En medio de ese proceso la empresa se vio obligada a planificar el despido de muchos funcionarios que habían luchado lealmente en defensa de la misma y también necesitando el apoyo de las autoridades provinciales comenzó a sufrir presiones políticas.

Ante esa situación que lo obligaba a tomar medidas que iban contra sus convicciones, Firmat renunció del Ferrocarril Oeste Santafesino en marzo de 1896. El directorio intentó disuadirlo, pero Firmat fue firme y se mudó a Buenos Aires.

La renuncia del ingeniero Firmat es un documento que vale la pena preservar en registro de la disposición de un gerente general a sacrificar su interés propio para salvar su dignidad y hacer justicia. Dice lo siguiente:

Al Presidente del Directorio, Rosario. “Estimado señor, “Someterme a la exigencia que se me hace de despedir a ciertos empleados que cumplen perfectamente con sus funciones, repugna tanto a mi conciencia como a mi sentido de la justicia y la equidad. Por otra parte, entiendo perfectamente que esta resistencia por mi parte puede ocasionar perturbación de los intereses confiados a mi cargo, y en esta disyuntiva, creo en mi deber entregarle mi indeclinable renuncia al cargo de director general de este ferrocarril. Al mismo tiempo deseo manifestar al Directorio mi profundo sentimiento de gratitud por la infinita confianza que siempre me han mostrado y que me he esforzado en merecer dedicando todas mis facultades morales y físicas al cumplimiento de mi deber. Lamento profundamente no poder ceder a la presión, indirecta pero innegablemente ejercida sobre mí por el Gobernador de la provincia, presión tanto más injusta cuanto que, si bien sirve para destruir mi trabajo de trece años, procede de una persona que no tiene el menor derecho de dirigir o forzar mi conducta de ninguna manera”.

Ignacio Firmat se casó con Elvira Muro en Valladolid, el 9 de mayo de 1861. Murió en Buenos Aires el 10 de febrero de 1898. Una colonia y una estación del F.C. Oeste Santafesino recibieron su nombre. Elvira, viuda de Firmat, falleció en Rosario el 5 de mayo de 1898.

El único hijo, Ignacio José Firmat, nació 1864 en Santander, España, fue médico en Rosario, casado con Julia Lamas el 2 de julio de 1890 en Nuestra Señora del Rosario y falleció en 1932.

Este texto es una síntesis de la publicación de la Junta de Historia de Rosario disponible en el Museo Municipal de Firmat “Nelson Real”.

Abrir mas artículos relacionados
Abrir mas en  Locales
Comments are closed.

Ver tambien

El EEMPA Nº 1019 se prepara para celebrar medio siglo de vida

El 13 de agosto, no será un día más. Ese martes, el EEMPA Nº 1019 de nuestra ciudad cumpli…